“Las Negras Lápidas IV” by Rodrigo E. Ordóñez

IV

En el crepúsculo pentecostal huyeron las sibilas con el futuro entre sus piernas

y ya nada ocurre,

aquí es nunca y siempre entre el mármol y los jardines:

la ciudad aguarda quién descifre a sus muertos.

En el cementerio depositamos las voces

que rondan suspendidas en las fotografías.

Mi padre decía que nada tiene voz,

sólo era la misma historia fraguada en la cólera del narrador en turno,

creo que sus huesos quieren presentar una tesis opuesta.

Caminante de sueños desterrados, poeta roto y fotógrafo ocasional de las ciudades derrumbadas…

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